Hay cárceles sin barrotes que pueden ser tan duras o más que las del infierno penitenciario. Dicen que una sola noche en el calabozo es una experiencia que se queda grabada en el alma como un maléfico e imborrable tatuaje; y que la primera noche en la cárcel se convierte en una eterna pesadilla, incluso llegada la libertad y así pasen los años y la vida. Hay...
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