Estaba siendo una tarde más de servicio, con la dificultad y trabajo añadidos de las numerosas procesiones que recorren estos días Valladolid y obligan a cortar calles y dirigir el tráfico y sin olvidar las vías más llenas de gente que propician el caldo de cultivo óptimo para los amigos de lo ajeno y requieren a los agentes estar muy atentos. Pero este Martes...
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