Necesitamos proteger Europa de la invasión incontrolada del sur, pero también necesitamos que Europa nos proteja de sí misma
La tristemente famosa valla de Melilla ha puesto de relieve y actualidad, una vez más, el drama de muchas personas que ven en esta Europa de oropeles el paraíso de la esperanza. Al margen de la delicadeza exigible en el proceder de quienes...
Suscribete para leer la noticia completa:

