Como servidor no milita en partido alguno y ni siquiera soy jesuita como el Papa Francisco, pues allá va, tal cual, la cita textual que ayer sábado me envió una víctima castellana del terror etarra: «Veo al palentino Troitiño salir de la cárcel haciendo el signo de la victoria, y ya no siento nada. Ni siquiera indignación. Sólo percibo el peso de esa vergüenza...
Suscribete para leer la noticia completa:

