La tragedia de La Pola de Gordón ha devuelto la mirada a la denostada minería del carbón, que se revuelve ante las amenazas de quienes quieren colocar su epitafio. Más allá de un dolor que nunca se podrá superar, el hecho ha vuelto a exhibir la singular capacidad de compañerismo y solidaridad de quienes bajan al subsuelo, y, sobre todo, el orgullo de ser min...
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