Como en la película de Robert Rodríguez, en ésta de la liberalización de horarios comerciales también van a acabar a tiros. No se prevé quizá un baño de sangre, pero sí una pequeña, aunque continua, sangría que sólo el futuro se encargará de enjugar. La historia de David y Goliat ha conocido fama por su carácter excepcional. Todos somos más de la partida de David,...
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