Después de la Diada independentista, la marca España ha sufrido tal subidón que los españoles gritan como las féminas ansiosas del Guzmán de Alfarache: «casarme quiero, y sea con un triste negro». Así que ciertos gestos, como el que tuvo el viernes la edición de Castilla y León de ABC, son escasos y de agradecer. Que un catalán, como Corretja, afirme ahí que...
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