Nunca llueve a gusto de todos y menos en política. Pese a que el deseo de (casi) todo el mundo es que la crisis termine cuanto antes y la economía repunte, hay quienes observan la botella medio llena y los que todavía ven sus añicos. A la misma hora y en escenarios no muy alejados, mientras la consejera de Hacienda abundaba en la buena nueva anunciada por Herrera...
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