«Esta vez tendrás que envainártela un poquillo», me espetó ayer sábado un socialista vallisoletano, gran amigo y más crítico que la razón pura de Kant. Me restregó la página 13 de un medio regional que exhibía la foto de Óscar López más contento que unas castañuelas, en donde pedía blindar las urgencias rurales por ley. «¡Ya ves, por ley blanquísima!», recalcaba...
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