Que un Papa jesuita y franciscano ponga en manos de un cura del Opus Dei el control de los dineros del Vaticano es un ejemplo de que Dios escribe en renglones torcidos. Es sabido que los jesuitas nunca han comulgado (coincidir en ideas o sentimientos) con la Obra, pero el Papa Francisco, que está demostrando su afán por limpiar, fijar y dar esplendor a la Iglesia...
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