En los días previos al debate sobre el estado de la Región todo eran rumores y descorches a presión sobre las intenciones de Herrera: que si crisis de Gobierno, que si actuación política en clave sucesoria, que si dimes y diretes en torno al déficit y los dichosos recortes. Pero nada ocurrió a lo Griñán. El burgalés llegó al hemiciclo de las Cortes más fresco...
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