Garoña se ha convertido ya en la historia interminable porque nunca acaba de encauzarse y cada vez es más grande el aura de fantasía que la envuelve. Ayer el ministro de Industria, José Manuel Soria, dejó caer –sin asegurarlo– que las posibilidades de que la central sobreviva al 6 de julio se han agotado. Lo comunicó sin previo aviso y cuando lo que se esperaba...
Suscribete para leer la noticia completa:

