EN la provincia leonesa hubo un tiempo, no muy lejano, en el que, por ejemplo, Astorga era descrita en las enciclopedias como un cruce de caminos y nudo ferroviario; hoy, los caminos ahí siguen, con el de Santiago por excelencia, pero el ferroviario, ¡ay!, se desnudó allá por 1985 cuando el gobierno de Felipe González dejó en vía muerta los trenes que unían...
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