Las cifras del último año de las industrias culturales, desde el libro al cine, son desastrosas y ahogan al sector: las recaudaciones han descendido alarmantemente, se cierran empresas y se destruye empleo. La tormenta perfecta se ha cernido sobre la cultura: pérdida de poder adquisitivo, incomprensible incremento de impuestos y descargas libres en internet,...
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