Sin una Semana Santa a la que agarrarse -sus efectos ya se dejaron notar levemente en marzo- Castilla y León pudo cerrar finalmente el mes de abril con una ligerísima caída del paro. Apenas 560 desempleados menos y un descenso de dos décimas, cinco menos que la media nacional, suponen un mínimo respiro tras el despiadado avance de las cifras registradas en otoño...
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