Las ferias del libro llegan habitualmente acompañadas de tiempo primaveral, algo que se cumplió ayer en las ciudades de Salamanca y León, que abrieron sus casetas en la calle con sus tesoros de historias, saberes e imaginación. Mientras estos dos certámenes culturales pasan sus primeras páginas, la de Valladolid está a punto de despedirse, y aunque comenzó en...
Suscribete para leer la noticia completa:

