La herida abierta en el seno de UGT Castilla y León antes, durante y después del Congreso Regional del pasado fin de semana no deja de sangrar y va camino de convertirse en una hemorragia de discrepancias y críticas a la nueva organización del sindicato, que contempla la supresíón de las ejecutivas provinciales. Y, lo que es más grave, en una cascada de renuncias...
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